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Para nuestros abuelos del antiguo Anahuac el Universo mantiene un orden inmutable que responde a la lógica de los ritmos de la naturaleza. La dinámica del tiempo entrelaza los ciclos de la Tierra que son de 365.25 días y los ritmos del hombre que duran 260 días. En la cuenta del tiempo se combinan los 13 numerales y las 18 veintenas, que a su vez estan influenciadas por los señores del día, de la noche, terrenales y siderales. Esta combinación de ritmos determinan los calendarios ritualísticos y de trabajo para la tierra (sembrar, cultivar y cosechar). Por ello es que el tiempo se mueve en forma de espiral hacia un estado de evolución constante, nada es estático. El universo se encuentra sostenido por los axiomas que sustentan la vida que genera la dualidad divina llamada Ometeotl. Estas sustancias energéticas posibilitan al hombre su propia autotransformación y el mantenimiento del equilibrio de las fuerzas creadoras, de las cuales el ser humano solo puede percibirlas a través de su intuición. Al ingresar al cosmos conocerás los axiomas que componen los rumbos del Universo en donde se expresa la cosmoginía de nuestros ancestros. |